Los síntomas de testosterona baja preocupan a una gran cantidad de hombres, debido a lo que puede suponer la disminución de esta hormona. Pero, ¿qué sabemos realmente sobre ella? ¿Tenemos la información real o la que se comenta por ahí? Hablemos lo que de verdad es la testosterona y lo que implica tener testosterona baja.

¿Qué es esta hormona?

La testosterona es una hormona sexual humana. Aparece tanto en hombres como en mujeres, y aunque es cierto que en los hombres aparece en mayor cantidad, no debemos olvidar que existe en ambos sexos.

Esta hormona es producida, en los hombres, en los testículos. Para ellos, es la principal hormona sexual. No obstante, tiene importantes efectos a muchos niveles:

  • Fomenta el crecimiento de la masa muscular.
  • Fomenta el crecimiento de la masa ósea.
  • Incrementa la densidad ósea.
  • Eleva la fuerza.
  • Estimula el crecimiento y fortalecimiento de los huesos.
  • Desarrolla los tejidos de los órganos reproductivos.
  • Provoca que se desarrollen los caracteres sexuales secundarios: desarrollo de la musculatura, aumento de la estatura, desarrollo del vello, ensanchamiento de los hombros, voz más grave, alargamiento del pene…
  • Desarrollo de los espermatozoides.
  • Regula procesos hormonales.
  • Incrementa el deseo sexual y la fortaleza de las erecciones.
  • Ayuda a tener más energía y mejora el ánimo.

Como verás, la testosterona baja puede afectar a numerosos procesos en nuestro organismo, y provocar efectos mucho más allá de la esfera sexual. Así que, vayamos a lo importante: ¿Cuáles son los síntomas de testosterona baja?

Síntomas de testosterona baja

A grandes rasgos, los síntomas de baja testosterona son:

  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Problemas del ánimo. Se relaciona notablemente con desarrollar depresión.
  • Dificultad para conseguir una erección. Así como para, también, mantenerla.
  • Disminución de la cantidad de espermatozoides.
  • Mayor concentración de grasa.
  • Pérdida de fuerza, masa muscular y masa ósea.
  • Falta de deseo sexual.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Disminución de la capacidad de la memoria.

Como verás, no todo está relacionado con la sexualidad. No obstante, un problema de testosterona baja complicará mucho esta parte de nuestras relaciones. No solo eso, sino que puede afectar gravemente a nuestra salud, dado que podemos desarrollar patologías como la depresión.

Es por ello que debemos ser conscientes de lo que puede estar pasando y atender médicamente esta situación. Es normal que, a medida que nos vamos haciendo mayores, los niveles de testosterona bajen de forma natural, pero en muchas ocasiones será un cambio gradual y no supondrá problemas para nuestra salud. ¿Queres saber cómo podemos controlar esta situación?

Pruebas de niveles

Para comprobar si estamos ante un problema de testosterona baja, existen análisis que determinan nuestro nivel hormonal en sangre. Es una simple muestra de sangre que no requiere de ninguna preparación previa a la prueba.

En caso de que la prueba acabe afirmando que estamos ante este problema hormonal, hay formas de poner solución a este problema.

Cómo superar la disminución hormonal

Existen terapias hormonales de reemplazo. Esto consiste, simplemente, en ayudar a nuestro organismo dotándole de una cantidad mayor de esta hormona. Se puede realizar mediante el uso de parches, inyecciones, geles e incluso un implante.

Es necesario conocer que este tratamiento también puede suponer algunos riesgos, como es la infertilidad, problemas de colesterol o promover la creación de coágulos de sangre.

No obstante, lo más seguro es acudir a tu médico y que éste vaya controlando cómo te afecta la terapia hormonal de reemplazo. Es importante hacer un seguimiento por los posibles síntomas adversos.