¿Qué puedo hacer para quitarme la vergüenza? En muchísimas situaciones diferentes, este sentimiento nos aturde y nos impide hacer aquello que queremos o debemos. Hoy en Arvum descubriremos algunas formas de acercarnos a la pérdida de ésta.

La vergüenza

La vergüenza es un sentimiento humano. Se caracteriza por hacernos conscientes de un rasgo, acción o situación de la que no estamos orgullosos y creemos que deberíamos ocultar y/o que preferiríamos no tener/estar/haber hecho…

Es muy importante tener en cuenta que este sentimiento es puramente social. ¿Qué queremos decir con esto? Que los motivos por los que una persona siente vergüenza en un lugar del mundo, quizás no sean causas de vergüenza en otro. Más allá, en un mismo lugar, por ejemplo una misma ciudad, cambiando el círculo social y el contexto en el que te encuentres, un estímulo puede ser vergonzoso o no.

Así, este sentimiento se activa en nuestro organismo de forma anticipatoria a lo que puede ocurrir. De esta forma, la vergüenza hace que nos inhibamos por la idea de que las consecuencias de ese estímulo van a ser vistos como incorrectos, reprochables e indeseados. Esto significa que la vergüenza está estrechamente ligada a la deseabilidad social y a la forma en la que nos perciben los demás.

Ahora bien… ¿Qué puedo hacer para perder la vergüenza?

Qué puedo hacer para quitarme la vergüenza

Para poder saber qué hacer para perder la vergüenza, debemos comenzar analizando por qué aparece en nosotros este sentimiento.

Tenemos que conocerlo. ¿Por qué aparece? ¿Nos dan miedo las consecuencias? ¿Son realistas las consecuencias que estamos imaginando? ¿Es porque pueden juzgarnos? Pero… ¿De verdad cabe la posibilidad de que vayan a hacerlo?

Una de las cosas que puedo hacer para quitarme la vergüenza es aprender a reconocer que no somos perfectos, y tratar de alejarnos de la tendencia a la perfección. Todo el mundo tiene defectos, y es algo con lo que tenemos que vivir. La diferencia está en si este defecto nos va a controlar, o si vamos a ser capaces de gestionarlo y aprender a vivir con ello. Debemos dejar de estar en modo autocrítica constantemente.

Aceptar que en algún momento algo puede salir mal forma parte de lo que se puede hacer para perder la vergüenza. Si aprendemos que en algún momento podemos fracasar, vamos a estar preparados para gestionar dicha situación. Si nos enfocamos exclusivamente en el éxito, el día que no ocurra, además de la vergüenza, vendrán otros muchos sentimientos y emociones que nos pueden hacer daño.

Lo que mejor funciona para perder la vergüenza es trabajar en autoconcepto: construirnos a nosotros mismos, fomentar habilidades sociales y otras específicas para las situaciones en las que este sentimiento se active.

Recuerda que, en todas estas situaciones, las especialistas de Arvum pueden ayudarte y acompañarte en tu proceso para que te asegures de que estás alcanzando tu crecimiento personal. Además, si no sabes cómo empezar y cómo ponerlo en práctica, ellas te servirán como guía para que aprendas a establecer tus propios objetivos.