¿Sabes qué es la positividad tóxica? ¿Has escuchado algo sobre este concepto? ¿Conoces a personas, marcas o cuentas de redes sociales que bombardeen constantemente con mensajes positivos que son inalcanzables?

Hoy en Arvum Psicología, hablaremos sobre qué es la positividad tóxica y cómo nos afecta psicológicamente. ¡Empecemos!

Qué es la positividad tóxica

Cuando hablamos de positividad tóxica, nos estamos refiriendo a una actitud generalizada de que únicamente hay que centrarse en las emociones y actitudes que son positivas. La positividad tóxica también se refiere, en igual medida, a ignorar y/o bloquear las emociones negativas, para poner tu foco de atención en las positivas.

Puede que, a priori, esto te suene extraño y te parezca incongruente que un mensaje positivo pueda ser tóxico. Entonces, ¿A qué se debe el problema?

Los seres humanos no podemos centrarnos únicamente en ciertas emociones y/o actitudes hacia la vida, pues es imposible encontrarse siempre en un mismo polo. Ni puedes pretender estar siempre arriba, ni debes estar siempre abajo. Somos una maquinaria de emociones que fluye.

Si quieres leer acerca de cómo gestionar las emociones, lee nuestro artículo.

Hay momentos en los que las emociones negativas van a venir, y debemos aceptarlo. Crecer emocionalmente no significa que vayamos a estar felices las veinticuatro horas del día, sino que sabremos hacer frente, eficazmente, a cuando la tristeza, el estrés o la ira aparezcan en nuestros días.

Cómo saber cuándo es positividad tóxica

Dado que la positividad parece haberse vuelto una moda, especialmente después de la pandemia, con el bombardeo de información “positiva” sobre lo ocurrido, a veces puede parecer complicado saber diferenciar. Algunas de las alertas que podemos tener en cuenta, para saber que es positividad tóxica son:

  • Bloqueo de emociones negativas.
  • Se realza constantemente la necesidad de sentir solo emociones positivas.
  • Los discursos tienden a obviar que también es normal estar triste.
  • No se validan las emociones, sino que se ofrecen diferentes alternativas en las que la situación podría ser peor.

El problema de la positividad tóxica

Los mensajes que nos envían de positividad tóxica, tanto por redes sociales como en los círculos más cercanos, puede traer efectos perjudiciales para nosotros. Encontramos:

  • Tendencia a culpabilizarnos por nuestras emociones (negativas).
  • Tendencia al aislamiento, por no contar nuestros problemas.
  • Mayor posibilidad de desarrollar problemas relacionados con la depresión y la ansiedad.
  • Bloqueo de las emociones negativas, y como consecuencia, incapacidad para gestionarlas.
  • Baja autoestima, al sentirte inferior por no poder estar siempre arriba.

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Cuidarnos a nosotros y a los demás, también incluye prestar atención a los estados emocionales que son negativas. No siempre “todo va a salir bien”. Lo realmente positivo es ser capaz de gestionar la situación cuando algo salga mal: aceptar tus emociones, encontrar formas de suavizarlas y comprenderlas, analizar dónde hay fallos, qué podemos cambiar, qué esta fuera de nuestro control…

Si necesitas ayuda para conseguir la independencia emocional y sanar lo que la positividad tóxica nos trae, puedes escribirnos a hola@arvumpsicología.com.