¿Qué es la validación emocional? ¿Cómo podemos ponerlo en práctica? ¿Cuáles son las consecuencias de su opuesto, la invalidación? ¿Qué podemos decir para poner en práctica este concepto?

Hoy en Arvum Psicología vamos a atender lo que es la validación emocional y vamos a explorar algunos de sus aspectos para poder ponerlo en práctica y acercarnos un poquito a la importancia de este concepto. ¿Estás preparado? ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!

 

Qué es la validación emocional

La validación emocional se refiere al proceso mediante el cual alguien acepta las emociones de otra persona, sin juzgarlas ni intentar modificarlas por los motivos que sea.

No debes confundirlo con la empatía, puesto que éste concepto hace referencia a comprender y experimentar en cierta medida las emociones de la otra persona. En el caso de la validación emocional, no tenemos por qué estar experimentando ni entendiendo qué es lo que le ocurre emocionalmente a la otra persona, mas sí podemos ofrecerle un espacio seguro en el que poder desarrollarlas y expresarlas.

 

Qué decir para demostrar la validación emocional

En muchas ocasiones, es posible que queramos ofrecer seguridad a las personas que nos están expresando sus emociones, pero no seamos del todo capaces de saber qué decir para que se sientan seguros y puedan seguir abriéndose con nosotros. Por ello, desde Arvum Psicología os traemos algunos ejemplos que pueden invitar a seguir expresando las emociones:

  • No pasa nada si te sientes así.
  • No puedo comprenderlo bien, pero debe ser muy difícil.
  • Llora conmigo si lo necesitas.

 

 

Al final, las claves para desarrollar la validación emocional y que los demás sientan esa aceptación por nuestra parte, dependerá de:

  • Normalizar las emociones.
  • Escuchar activamente.
  • Dar espacio a los demás para que se expresen. Dejar tiempos de silencio para la reflexión.
  • Tratar de comprender las emociones.
  • Promover la responsabilidad afectiva.

 

Consecuencias de la invalidación emocional

La invalidación emocional sale a relucir, en muchos casos, aun sin ser conscientes de que lo estamos haciendo. ¿Cuántas veces has evitado tus propias emociones? Quizás han podido parecerte pesadas, o no las comprendías, o te daban miedo. La invalidación emocional se enseña mediante la educación, y es muy perjudicial para nosotros. Algunas frases como “no tienes por qué llorar por eso”, “no es para tanto” o “no llores que se te pone la cara fea” pueden sonarte, ¿verdad? Solo son algunos ejemplos de invalidación emocional.

Las consecuencias de este proceso pueden ser:

  • Baja autoestima.
  • Bajo autoconcepto.
  • Baja responsabilidad afectiva.
  • Posibilidad de desarrollar trastornos del ánimo como la depresión.
  • Ansiedad.

 

 

¿Te gustaría trabajar la validación emocional? ¿Quieres conocer más aspectos sobre este concepto? Déjanoslo escrito en los comentarios o escríbenos a hola@arvumpsicologia.com. ¿Hablamos?