¿Puedo tener la testosterona baja? ¿Tienen que ver los niveles de testosterona con mi deseo sexual? ¿O con mi sexualidad en general? Comúnmente creemos saber muchas cosas sobre la testosterona y a qué afecta, pero… ¿Tenemos datos científicos reales? Conozcamos datos reales sobre esta hormona. ¡Vamos allá!

 

Qué es esta hormona

La testosterona es una hormona sexual que afecta a numerosos procesos del cuerpo. Entre ellos, podemos encontrar el deseo sexual o la apariencia física. Sin embargo, es una hormona que va mucho más allá de eso. Y, ¡por cierto! Es una hormona que también existe en el cuerpo de las mujeres, y cuya inestabilidad también provoca alteraciones importantes.

Los procesos en los que la hormona testosterona interviene son:

  • Mantenimiento de los huesos y de los músculos
  • Crecimiento y desarrollo de los huesos y músculos
  • Producción de espermatozoides
  • Crecimiento del vello
  • Determinación de la ubicación de la grasa
  • Producción de glóbulos rojos
  • Producción de energía
  • Estabilidad y mejora del estado de ánimo
  • Deseo sexual
  • Mantenimiento y producción de erecciones

Como verás, esta hormona interviene en procesos que son muy importantes para todas las personas, no sólo influye en la apariencia física. Por ello, es tan importante que controlemos cuáles son los niveles y, sobre todo, que controlar si tenemos la testosterona baja. Tener la testosterona baja tiene numerosas consecuencias.

¿Puedo tener la testosterona baja?

Hay numerosas razones por las que se puede tener la testosterona baja. Sus consecuencias también son muy importantes, así que vayamos paso a paso.

¿Qué causas existen para que la hormona testosterona baja esté así?:

  • La edad. Entre los 30 y los 40 años, de forma natural y sin que exista ningún problema, es posible que la tengamos baja. Este cambio sucede de forma paulatina, y normalmente no trae problemas pues se trata de un proceso natural. No obstante, no está de más controlarlo.
  • Exceso de grasa. La obesidad ataca directamente a los niveles de las hormonas, entre ellos, a los de la testosterona.
  • Problemas hormonales. Es posible que tengamos algún problema en el hipotálamo o la hipófisis, que son glándulas que se encuentran en el cerebro y que controlan directamente los niveles y la secreción de las hormonas.
  • Efectos secundarios. Hay medicamentos que pueden provocar efectos secundarios y hacer que nos disminuyan los niveles hormonales. Sucede, por ejemplo, en los tratamientos de quimioterapia.
  • Algunas lesiones en los testículos y el cáncer testicular pueden tener este efecto.

Las consecuencias de tener la testosterona baja son:

  • Alteración del estado de ánimo. Pueden aparecer problemas como la depresión.
  • Pérdida ósea.
  • Pérdida de masa muscular. Puede disminuir tanto el tamaño de los músculos como la magnitud de fuerza.
  • Problemas para dormir, como por ejemplo insomnio.
  • Número de espermatozoides bajo.
  • Problemas de concentración.
  • Problemas sexuales. Entre ellos, podemos encontrar falta de deseo sexual y problemas para conseguir una erección lo suficientemente rígida como para mantener relaciones sexuales.

 

 

 

 

Tratamientos de testosterona baja

Es importante que, para el tratamiento de testosterona baja, se cuente con ayuda médica. Ellos te realizarán un análisis de sangre para confirmar que esta es la situación a la que tenemos que enfrentarnos, y también nos recomendará cuál es el tratamiento más adecuado según nuestra edad y circunstancias.

El tratamiento para la hormona testosterona baja se hace con un tratamiento de reemplazo de testosterona (TRT), que no es más que introducir de forma artificial la hormona que nos falta en nuestro cuerpo. La TRT se administra mediante gel, parche, inyección e incluso implante.