¿Problemas con la eyaculación? ¿Sabías que existen más de tres problemas sexuales que se refieren a la eyaculación? ¿Cómo saber si tengo problema de eyaculación? Hoy hablaremos de diferentes situaciones y problemas con la eyaculación. ¡Vamos allá!

Cómo saber si tengo problema de eyaculación

Para comenzar a hablar de cualquier problema al eyacular, primero debemos ver qué sucede con una eyaculación habitual y sana, libre de problemas sexuales.

Empezaremos hablando sobre el recorrido anatómico de la eyaculación. El semen se produce en los testículos. Estos se acumulan en el epidídimo, que es una estructura que queda en la parte superior de los testículos. Al producirse la eyaculación, el semen sale del epidídimo y va hacia el conducto deferente, que llegará hasta el cordón espermático. Desde allí, el semen viaja por la unión del vaso deferente y la vesícula seminal, que forman el conducto eyaculatorio. Este conducto atraviesa la próstata y alcanza la uretra, desde donde el semen saldrá en la eyaculación, debido a los movimientos musculares que realizamos.

El volumen normal de eyaculación que expulsamos oscila entre los 1,5 ml y los 5,5 ml. Si estamos por debajo de esa cantidad, tendremos un problema llamado hipospermia. Si estamos por encima, en cambio, también tendremos un problema, pero este se denomina hiperespermia.

Así que, ¿cómo saber si tengo problema de eyaculación? Cualquier problema al eyacular tendrá que ver con aspectos que no sigan lo anteriormente mencionado. ¿Quieres saber qué problemas sexuales existen? Vamos a verlos.

 

 

¿Problemas con la eyaculación?

¿Crees que tienes un problema con la eyaculación? A continuación, enumeraremos y hablaremos resumidamente sobre los posibles problemas sexuales que se refieren a la eyaculación. Quizás te sorprendan, ¡pues no son pocos!

  • Eyaculación retrógrada. Este tipo de eyaculación supone un problema en el recorrido que hace el semen para ser expulsado. Pues, en vez de ser expulsado, el semen viaja hacia la vejiga y se deposita allí.
  • Eyaculación involuntaria. Es algo muy común en el inicio de la edad de maduración sexual, que coincide con la adolescencia. La eyaculación involuntaria se refiere a situaciones en las que, normalmente sin estimulación sexual, la persona eyacula. Un ejemplo muy claro de esta situación son las poluciones nocturnas.
  • Eyaculación con poco semen. Ya lo hemos mencionado anteriormente, y se denomina hipospermia. No necesariamente afectará a la fertilidad de la persona, pero sí que puede ser una señal de que existan otros problemas.
  • Eyaculación con mucho semen. Al igual que el anterior, ya ha sido mencionado: se trata de la hiperespermia. Se trata de algo mucho menos común que la hipospermia. No afecta directamente a la salud de la persona, pero es posible que sí afecte a su fertilidad, puesto que los espermatozoides se diluyen más en el líquido. No obstante, esto no ocurre en todas las personas que tienen hiperespermia.
  • Eyaculación sin fuerza. Esta situación recibe nombres como eyaculación asténica o eyaculación babeante. Puede deberse a factores como la edad o disminución de la testosterona en sangre, o a diferentes patologías médicas.
  • Eyaculación precoz. La EP es el trastorno sexual más común en hombres, pero también es el que mayor tasa de recuperación tiene. Se refiere a la incapacidad para controlar el reflejo de la eyaculación, haciendo que lo hagamos antes de lo que nos gustaría. Es una situación muy frustrante que puede estar causada tanto por aspectos psicológicos como orgánicos.
  • Eyaculación tardía. También llamada eyaculación retardada, es un trastorno en el que es muy complicado que la persona alcance el orgasmo, a pesar de tener una buena estimulación sexual.