Impotencia sexual psicológica, ¿es el nombre adecuado? ¿Es un trastorno sexual? ¿Solo es psicológico o podría haber otras causas? ¿Existen profesionales para la impotencia sexual psicológica? ¿La ayuda de la pareja en el tratamiento es posible?

La disfunción eréctil

La impotencia sexual psicológica es, efectivamente, un trastorno sexual que recibe el nombre de disfunción eréctil (DE). La disfunción eréctil está caracterizada por no poder mantener una erección lo suficientemente rígida como para poder tener una relación sexual satisfactoria.

La disfunción eréctil puede estar causada por motivos orgánicos, como la diabetes, la hipertensión o como efecto de algunos medicamentos. No obstante, las causas de las que venimos a hablar hoy son las causas psicológicas.

Impotencia sexual psicológica

Pues sí, la impotencia sexual psicológica es aquella disfunción eréctil cuyas causas son psicológicas. A continuación, hablaremos de los puntos psicológicos más importantes que pueden provocar este problema sexual.

Ansiedad

La ansiedad es un problema que acaba afectando a todas las esferas de nuestra vida. Así como puede afectar a nuestras emociones o a nuestro rendimiento en el trabajo, también puede provocarnos problemas en la sexualidad, como la eyaculación precoz o la disfunción eréctil.

En la línea de la disfunción eréctil, es habitual encontrar a personas cuya ansiedad se refleja en necesitar dar mucho en la cama y demostrar su habilidad. Esta obsesión y fijación en el control del propio rendimiento puede provocar el efecto contrario deseado.

Así, si por ejemplo nos ha ocurrido una vez, las próximas relaciones sexuales podemos estar demasiado concentrados y preocupados de que vuelva a ocurrir una disfunción eréctil. La excesiva auto-observación aumentará mucho las posibilidades de que esto ocurra.

Estado de ánimo

Nuestra sexualidad puede llegar a reflejar muchísimo nuestro estado de ánimo. Es por ello que un buen porcentaje de las personas con impotencia sexual psicológica padecen previamente un trastorno del estado del ánimo, como puede ser la depresión.

Con depresión, no solamente tenemos menos ganas e interés por la sexualidad y en tener vínculos con otras personas, sino que además nuestras hormonas están afectadas y tenemos efectos como este problema.

También puede venir dado por sentimientos de culpabilidad  y problemas de baja autoestima. Si creemos que estamos haciendo algo malo o que no deberíamos estar haciendo, o si creemos que no vamos a ser suficientes en la cama para nuestra pareja y eso nos frustra y nos crea culpabilidad e inseguridad… ¿Cómo vamos a lograr una erección fuerte? ¡Así es imposible!

Episodios traumáticos

Todo aquello que nos ocurre a lo largo de la vida, deja una marca emocional en nuestra historia. Algunas marcas son demasiado potentes como para poder asumirlas y entenderlas con velocidad, y nos acaba afectando de diferentes formas.

La sexualidad es una de las formas en las que estos episodios pueden traducirse. Si no somos capaces de estar en presente, y tenemos la mente en otras situaciones que nos han provocado miedo, ansiedad o cualquier otra emoción potente… Tampoco vamos a ser capaces de mantener una relación sexual satisfactoria.

Profesionales para la impotencia sexual

La disfunción eréctil es un trastorno sexual que puede tratarse, y en muchos casos los efectos son muy positivos. Los profesionales para la impotencia sexual son los psicólogos especializados en sexología. Eso, siempre y cuando las causas sean psicológicas, pues si se tratan de problemas orgánicos, debemos acudir al profesional médico correspondiente.

La ayuda de la pareja en el tratamiento psicológico es posible y muy beneficioso, sin embargo, no es necesariamente obligatorio que haya una pareja o que ésta esté presente para conseguir progresos y buenos resultados.

En la terapia con los profesionales para la impotencia sexual, trabajarás mucho la parte emocional de este problema, pues como hemos visto, hay numerosas situaciones emocionales que pueden provocarnos DE. Además, te ayudará a trabajar tu autoconcepto y la imagen que tienes de ti mismo.