La disfunción eréctil es un problema sexual que afecta a muchas personas a nivel mundial. ¿Conoces sus causas y efectos? ¿Alguna vez te has informado sobre sus posibles tratamientos? Si esta información te interesa, echa un vistazo al blog.

Comencemos por lo básico, ¿qué es la disfunción eréctil? Comúnmente, se conoce como la incapacidad de conseguir una erección. Sin embargo, en Sexología hablamos de este problema sexual, también, en otras situaciones. Su definición vendría a ser la siguiente:

La disfunción eréctil es la incapacidad para conseguir y mantener una erección rígida durante el suficientemente tiempo, como para considerar una relación sexual satisfactoria. Es decir, habrá personas que consigan tener una erección y, aún así, padezcan de disfunción eréctil por no lograr una relación sexual satisfactoria, para sí mismo o su pareja.

Disfunción eréctil: causas

El inicio de este problema sexual es muy variado. Como ocurre con otros trastornos, como son la eyaculación precoz, su curso puede comenzar por motivos orgánicos o psicológicos.

Las alteraciones orgánicas que provocan este problema sexual son muy variadas, pues hay muchos mecanismos fisiológicos que intervienen en la erección. Podemos encontrar problemas como la diabetes, la hipertensión o la insuficiencia renal. También es necesario destacar que hay muchos fármacos que provocan efectos secundarios perjudiciales a la erección, como son los antidepresivos o los antipsicóticos.

Los problemas hormonales también influyen directamente sobre el control de la erección, así como en el proceso de la eyaculación. El tabaquismo y la ingesta de drogas, incluyendo también el alcohol, también son realmente perjudiciales para el proceso de la erección.

Las causas psicológicas tienen que ver, en mayor medida, con la ansiedad. Esta ansiedad puede venir creada por el miedo a no cumplir con las expectativas de la pareja o las propias. La auto-obligación de conseguir determinados objetivos (durar tanto tiempo en la cama, conseguir que nuestra pareja alcance el orgasmo rápidamente, etc.) que son exigentes influye notablemente. También puede aparecer por la excesiva autoobservación: estar demasiado pendiente de conseguir una erección nos hace perder la capacidad por los nervios.

También influyen los episodios traumáticos en la persona, tanto los que ocurren a lo largo de la historia y que han dejado una huella en la persona, como situaciones eventuales que provoquen altos niveles de ansiedad pasajera. El estado de ánimo también es muy importante para este trastorno, y se relaciona mucho con trastornos como la depresión.

Tratamientos

El tratamiento para la disfunción eréctil tendrá que ver con las causas de este problema sexual. Si el problema es orgánico, será completamente necesario pasar por los especialistas adecuados.

Si se trata de un problema causado por situaciones personales, la ayuda más recomendada es la de los psicólogos especializados en Sexología. En este caso, también se pueden recurrir a los fármacos. No obstante, los estudios han comprobado que los resultados más favorables son aquellos tratados psicológicamente. Su tasa de éxito es mayor que la que únicamente se refiere a fármacos.