Sin contar directamente con la ayuda de un profesional, te preguntarás cómo saber si tengo eyaculación precoz. Hoy te ofreceremos una pequeña guía para dar respuesta a esta pregunta. Recuerda, no obstante, que la ayuda de un profesional será esencial para recuperarse bien de la EP, en caso de que acabes creyendo que sí.

Qué es este trastorno

La eyaculación precoz o EP es un trastorno sexual que afecta a muchísimos hombres. La estadística nos arroja información acerca de que 1 de cada 3 hombres la va a sufrir en algún momento de su vida.

Consiste en nunca haber tenido (EP primaria) o haber perdido en algún momento de la vida (EP secundaria) el control del reflejo eyaculatorio. ¿Qué quiere decir esto? Que eyaculamos antes de lo deseado, sin poder remediarlo, frustrando así nuestras relaciones sexuales.

Cómo saber si tengo eyaculación precoz

¿Cómo sé si tengo eyaculación precoz? Es una pregunta habitual entre personas inseguras y/o que dudan al respecto de su capacidad de control.

Cuando acudes a un profesional de la EP, éstos te hacen preguntas y lo diagnostican en caso de haber suficientes pruebas de ello. Pero, ¿cómo sé si tengo eyaculación precoz? ¿Existen pruebas para eyaculación precoz en casa?

Realmente, no existen pruebas para eyaculación precoz siquiera en los lugares profesionales. Al menos, no médicamente, como tenemos entendido (nadie nos va a hacer un análisis para determinar si tenemos el trastorno o no). Se trata, más bien, de analizar la información que hemos tenido a lo largo de nuestra historia.

Pruebas para eyaculación precoz

A pesar de que no existan como tal, podemos hacer un pequeño cuestionario a nosotros mismos para determinar si podemos estar ante este tipo de problema. ¡Contesta a las siguientes preguntas!

  • ¿Alguna vez has sentido un control distinto de tu capacidad actual?
  • ¿Has perdido el control en todas o la mayoría de las relaciones sexuales en los 3 meses anteriores?
  • ¿Te da miedo enfrentarte a una relación sexual por el “fracaso” que puede suponer?
  • ¿Has usado algunas ayudas como los preservativos retardadores, y aún así no sientes que tengas el control?
  • ¿Estás viviendo bajo estrés?
  • ¿La pérdida de control te está provocando frustración y estrés?
  • Cuando te masturbas, ¿sueles hacerlo muy rápido con el único objetivo de llegar al orgasmo?

Si la mayoría de respuestas a estas preguntas son afirmativas, es posible que sí nos encontremos ante el trastorno. ¿¿¡¡Tengo eyaculación precoz!!?? Tranquilo, este cuestionario no lo asegura. Además, en caso de que fuese afirmativo, se trata de un trastorno con un gran porcentaje de recuperación. De hecho, la estadística dice que, de todos aquellos que buscan ayuda a profesionales, el 98% acaba recuperándose.

No esperes más y, ¡acude a los profesionales!