¿Cuáles son los beneficios de la responsabilidad afectiva? ¿Sabrías definir, en primer lugar, este concepto tan necesario? ¿Es algo a desarrollar únicamente en una relación romántica?

En Arvum Psicología queremos cuidar de nuestros vínculos, y es por ello que hoy hablaremos de los beneficios de la responsabilidad afectiva. ¿Quieres conocerlos? ¡Te invitamos a seguir leyendo!

 

Qué es la responsabilidad afectiva

En primer lugar, se nos hace necesario que aprendamos a definir qué es la responsabilidad afectiva. Este término hace referencia a la forma de crear vínculos con otras personas de una forma igualitaria y consciente. En este sentido, se hace énfasis en la responsabilidad (emocional y afectiva) de nuestros actos y los ajenos.

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La responsabilidad afectiva trabaja, para desarrollar los vínculos, desde una perspectiva muy empática y una gran responsabilidad emocional. Es decir, aun si no tienes una capacidad demasiado desarrollada de la empatía, puedes lograr ser responsable afectivamente si:

  • Haces preguntas para comprender o buscar una realidad cercana a las emociones ajenas.
  • Sabes de qué forma expresarte para no herir con tus palabras. Pero también cuidas tus emociones y por ello las expresas.
  • Aún sin comprender las emociones ajenas, cuidas física y afectivamente a las personas de tu alrededor.

 

 

Beneficios de la responsabilidad afectiva

Antes de continuar con los beneficios de la responsabilidad afectiva, se nos hace necesario destacar que este tipo de creación de vínculo, desgraciadamente, no conseguirá que nada ni nadie nos haga daño. Lo que sí promueve, y este es uno de los beneficios de la responsabilidad afectiva más importantes, es que creará una tendencia a crear vínculos sanos y a alejarnos de los tóxicos.

Además, otros de los beneficios de este concepto serán:

 

Como verás, estos beneficios no son exclusivos de los vínculos románticos. De hecho, el gran objetivo de la responsabilidad afectiva es que este tipo de vínculo se cree con todas aquellas personas con las que nos relacionamos.

Para alcanzar los beneficios en su totalidad, lo ideal sería que fuésemos responsables afectivamente con nuestra(s) pareja(s), amigues, compañeres de trabajo, familiares, y con cualquier otra persona con la que nos relacionemos. Incluido nosotres mismes. Así mismo, que este tipo de vínculo fuese recíproco, es decir, que las otras personas también lo desarrollaran con nosotres.

 

 

Si quieres más información o te gustaría trabajar en la responsabilidad afectiva, puedes contactar con nosotros escribiéndonos a hola@arvumpsicología.com. ¿Hablamos?