Hoy hablaremos de 10 mitos sobre la masturbación que se han creado a lo largo de la historia. Es bien conocido que la sexualidad siempre ha sido un tabú y algo muy mal visto. Es por ello que se han creado muchas historias alrededor del sexo cuando no tiene que ver con el objetivo de formar una familia.

¿Quieres conocer cuáles son los mitos y cuáles son las realidades? ¡Sigue leyendo los mitos sobre la masturbación! 

10 mitos sobre la masturbación

1 Influye negativamente sobre la fertilidad

No hay ninguna evidencia científica que apoye que la masturbación influya negativamente sobre la fertilidad. Este es uno de los grandes mitos sobre la masturbación. De hecho, cuando los hombres acuden a profesionales porque quieren ser padres y necesitan ayuda, se les recomienda que frecuenten la masturbación para renovar el esperma.

La calidad del esperma no va a depender del número de eyaculaciones que alguien realice. De este modo, es imposible que afecte negativamente a la fertilidad.

2 Mejora la potencia sexual

Volvemos a encontrarnos con un mito sobre la masturbación. Recurrir a la masturbación no ayudará a la “potencia sexual”, pero sí tiene otros efectos positivos, como ayudar a durar más en el próximo orgasmo, fortalecer el suelo pélvico y aumentar la confianza.

3 Tiene repercusiones en la piel

Este mito está muy relacionado con los adolescentes que comienzan a descubrir y explotar su deseo sexual. Lo cierto que es que sí, ¡la masturbación tiene repercusiones en la piel! Pero no del modo en el que estamos acostumbrados a escuchar.

La masturbación no provoca acné, que es lo que viene a contarnos la sabiduría popular. La masturbación, de hecho, mejora nuestra piel, pues al hacerlo conseguimos dilatar los vasos sanguíneos y oxigenamos la piel.

4 Puede disminuir el placer sexual con la pareja

Esto es falso. La masturbación no disminuye el placer sexual en pareja. Sin embargo, la forma en la que nos masturbamos sí puede tener consecuencias en nuestras relaciones en pareja.

Por ejemplo, hay personas que se masturban haciendo mucha presión sobre el pene, y se acostumbramos a dicha sensación. Cuando están en pareja, la penetración no presiona el miembro tanto como ocurre en la masturbación, y esto sí afecta al placer sexual.

5 Cuanto más lo hagas más ganas de seguir haciéndolo

Esto sí se trata de una realidad. Pero no debes preocuparte, mantener una rutina de masturbación es bueno para tu salud. El punto medio es lo que hay perseguir. En caso de que se vuelva algo problemático, se debería acudir a algún profesional de la sexología.

6 Los orgasmos son mejores

Falso y, a la vez, ¡cierto! Los orgasmos no van a ser mejores ni peores durante la masturbación. A veces encontraremos momentos en los que los disfrutemos mucho, y otros en los que el orgasmo no sea nada de otro mundo. Ocurre como en las relaciones en pareja: depende el lugar, la situación, las circunstancias…

7 Reduce las infecciones de los conductos urinarios

No hay evidencia científica de que esto ocurra así.

8 Reduce el riesgo de cáncer de próstata

¡Sí, amigos! ¡Como lo escucháis! Estimular de 2 a 4 veces la próstata, a la semana, ayudará a disminuir el riesgo de cáncer de próstata. ¡Lo dice la ciencia!

9 Ayuda a la relajación

Sí: la masturbación ayuda a la relajación. Al masturbarnos, segregamos una serie de neurotransmisores que ejercen un efecto parecido al de los ansiolíticos y antidepresivos. Por supuesto, de una forma natural y con menos intensidad. Pero sí ayuda a la relajación.

10 Previene la EP y cura la EP

De nuevo, nos encontramos ante un sí y no. La eyaculación precoz (EP) puede estar causada, entre otros motivos, por hábitos incorrectos en la masturbación, como hacerlo demasiado rápido. Sin embargo, sí se puede decir que la masturbación cura la EP. ¿Cómo?

Las primeras pautas que se persiguen en el tratamiento de la eyaculación precoz son los hábitos masturbatorios. La masturbación cura la EP porque, a través de su entrenamiento, se puede llegar a tener un mejor control del reflejo eyaculatorio.